¿Está en peligro su unidad de potencia hidráulica debido a una mala selección del fluido hidráulico?
Descuidar la calidad del fluido hidráulico provoca costosos fallos en el sistema hidráulico. Si no se controla, se producen tiempos de inactividad y daños en los equipos. Elegir el aceite hidráulico adecuado evita averías y protege sus sistemas hidráulicos.
Seleccionar el fluido hidráulico adecuado es esencial para la fiabilidad del sistema hidráulico, la prolongación de la vida útil y la máxima eficiencia. El aceite hidráulico adecuado proporciona una lubricación óptima, protección contra el desgaste y apoyo a los componentes hidráulicos en condiciones de funcionamiento exigentes.
Siga leyendo para evitar riesgos ocultos y descubrir las claves del rendimiento óptimo de los grupos hidráulicos.
Por qué elegir el fluido hidráulico adecuado
El fluido hidráulico es más que un simple medio de transmisión: es la savia de todo sistema hidráulico.
La elección de un aceite hidráulico inadecuado repercute directamente en el rendimiento y la durabilidad de su unidad de potencia hidráulica. Un fluido inadecuado puede provocar un aumento de la fricción interna, sobrecalentamiento y rápido desgaste de piezas cruciales como bombas, válvulas y cilindros hidráulicos. La contaminación o mala compatibilidad del fluido puede provocar corrosión, acumulación de lodos, mala disipación del calor y respuestas erráticas o lentas de los actuadores. En el peor de los casos, pueden producirse fallos en los componentes, paradas inesperadas del sistema y costosas reparaciones.
Por otro lado, el fluido hidráulico adecuado garantiza una transmisión suave de la energía, una lubricación eficaz, una refrigeración eficiente y protección contra el óxido y la contaminación. Mantiene la limpieza del sistema, prolongando la vida útil de su unidad de potencia y reduciendo drásticamente el coste total de propiedad.
En resumen, seleccionar el aceite hidráulico óptimo es una inversión proactiva en el tiempo de actividad de su producción y en la longevidad de su maquinaria.
¿Qué tipos de fluidos hidráulicos existen?
Existe un amplio espectro de aceites hidráulicos diseñados para adaptarse a las diferentes necesidades de los sistemas hidráulicos y a los distintos entornos de trabajo. Los principales tipos incluyen fluidos hidráulicos de base mineral, fluidos sintéticos, fluidos hidráulicos resistentes al fuego y fluidos respetuosos con el medio ambiente (biodegradables).
Aceites hidráulicos minerales son el estándar de la industria debido a su asequibilidad y al buen equilibrio entre lubricación, estabilidad y propiedades antidesgaste. Son adecuados para la mayoría de los sistemas hidráulicos industriales y móviles.
Fluidos hidráulicos sintéticos, fabricados a partir de materiales de base de ingeniería química, ofrecen una estabilidad superior a la temperatura, resistencia a la oxidación e intervalos de drenaje prolongados, lo que los hace ideales para tareas con exigencias medioambientales extremas.
Fluidos hidráulicos resistentes al fuego, como las soluciones de agua-glicol (HFC) o los ésteres de fosfato (HFD), son fundamentales para los sistemas hidráulicos que funcionan cerca de fuentes de ignición o a altas temperaturas, ya que protegen tanto a los equipos como al personal.
Fluidos hidráulicos biodegradables, Los vertidos de gases de efecto invernadero, normalmente a base de ésteres vegetales o sintéticos, son cada vez más populares en aplicaciones sensibles desde el punto de vista medioambiental, como la agricultura, la silvicultura o los trabajos marinos, ya que minimizan el impacto ecológico en caso de fugas o vertidos.
Elegir entre estos tipos implica sopesar cuidadosamente los requisitos de rendimiento de su sistema, las necesidades normativas y los riesgos operativos.
Factores a tener en cuenta al seleccionar el fluido hidráulico
Una evaluación cuidadosa de varios parámetros técnicos y operativos es vital para elegir el fluido hidráulico ideal para su unidad de potencia.
En primer lugar, revise las recomendaciones del fabricante. Los fabricantes de equipos especifican la viscosidad, el tipo y las propiedades de los aditivos necesarios para el fluido; el cumplimiento de estas directrices protege la garantía y garantiza la compatibilidad del sistema. La viscosidad suele ser la propiedad más crítica, ya que garantiza una lubricación y una transferencia de energía eficaces en el intervalo de temperaturas previsto. Una viscosidad demasiado alta aumenta la resistencia y la generación de calor; una demasiado baja no protege las piezas móviles.
Estabilidad térmica y un alto índice de viscosidad permiten que el fluido mantenga un espesor adecuado tanto si el sistema hidráulico funciona en frío como en caliente.
| Tipo de componente | Mínimo admisible | Mínimo Óptimo |
| Paletas | 25 | 25 |
| Engranaje externo | 10 | 25 |
| Engranaje interno | 20 | 25 |
| Pistón radial | 18 | 30 |
| Pistón axial | 10 | 16 |
Segundo, considerar la presión de funcionamiento y el ciclo de trabajo del sistema. Las presiones y ciclos más elevados exigen fluidos con aditivos antidesgaste y antiespumantes robustos para evitar la cavitación y el contacto entre metales. Control de la contaminación también es fundamental. Los sistemas hidráulicos son vulnerables a la entrada de suciedad, agua y partículas; dé prioridad a los fluidos con fuertes propiedades de separación de agua (demulsibilidad) y alta filtrabilidad.
Tercera, Evaluar compatibilidad con los materiales utilizados en los componentes del sistema: algunos fluidos pueden degradar las juntas, las mangueras y la pintura si no se combinan correctamente. El riesgo de incendio debe guiar el uso de fluidos resistentes al fuego, especialmente en fundiciones, acerías o minería subterránea. Las normativas medioambientales y las políticas de sostenibilidad de las empresas pueden exigir el uso de aceites hidráulicos biodegradables. Por último, tenga en cuenta la estrategia de mantenimiento y la vida útil del fluido: los aceites sintéticos avanzados y los minerales de alta calidad pueden ofrecer intervalos de servicio más largos, menores costes de mantenimiento y menos tiempos de inactividad.
Si aborda sistemáticamente estos factores, maximizará la fiabilidad y eficacia de su central hidráulica durante años.
Conclusión
En resumen, el éxito de sus sistemas hidráulicos depende en gran medida de la correcta selección del fluido hidráulico. El aceite hidráulico adecuado es fundamental para maximizar la eficiencia, garantizar la longevidad del equipo y evitar costosos tiempos de inactividad. Al conocer los tipos de fluidos disponibles y considerar cuidadosamente factores como la presión, la temperatura, la contaminación y la compatibilidad, puede proteger su unidad de potencia de fallos inesperados y costosas interrupciones. En lugar de dejar el rendimiento del sistema al azar, haga de la selección de fluidos una parte fundamental de su estrategia de mantenimiento hidráulico. Para obtener asesoramiento personalizado o recomendaciones de productos adaptados a su aplicación concreta, consulte a un experto en hidráulica y mantenga su funcionamiento al máximo rendimiento.




