Introducción
Elegir el aceite hidráulico correcto es crucial para garantizar la eficacia y longevidad del sistema. Empiece por considerar los requisitos de temperatura y presión de funcionamiento del sistema, ya que éstos determinan la viscosidad necesaria del aceite. Compruebe la compatibilidad con los materiales del sistema para evitar la degradación o corrosión de las juntas. Un aceite de alta calidad con aditivos antidesgaste, antioxidantes y antiespumantes mejora el rendimiento y reduce las necesidades de mantenimiento. Para entornos especializados, como aplicaciones alimentarias o resistentes al fuego, opte por formulaciones específicas del sector. Siga siempre las recomendaciones del fabricante para garantizar un funcionamiento óptimo y proteger los componentes críticos.
Como fabricante y proveedor de cilindros hidráulicos, AiSoar sabe que el alma de cualquier sistema hidráulico es su aceite hidráulico. Este componente crucial no solo lubrica, sino que también transfiere potencia, protege contra el desgaste e incluso ayuda a refrigerar el sistema.

Conocimiento de los fluidos hidráulicos
Los fluidos hidráulicos son la savia de los sistemas hidráulicos. Transmiten potencia, lubrican las piezas móviles, reducen el desgaste y ayudan a disipar el calor. Existen varios tipos de fluidos hidráulicos:
Fluidos a base de aceite mineral
Son los más comunes y se derivan del petróleo crudo refinado. Ofrecen una buena lubricación y suelen ser rentables.
- Fluidos sintéticos: Fabricados a partir de compuestos de ingeniería química, estos fluidos ofrecen un rendimiento superior en temperaturas extremas y aplicaciones exigentes.
- Fluidos a base de agua: Incluyen soluciones de agua-glicol y se utilizan en aplicaciones resistentes al fuego. Ofrecen una seguridad excelente pero pueden tener propiedades de lubricación inferiores.
- Fluidos biodegradables: Son opciones respetuosas con el medio ambiente fabricadas a partir de aceites vegetales o ésteres sintéticos, adecuadas para aplicaciones en las que el impacto medioambiental es una preocupación.
Factores clave para elegir el fluido hidráulico adecuado
Viscosidad: La viscosidad de un fluido hidráulico afecta a sus características de flujo y a sus propiedades de lubricación. Debe ser compatible con el rango de temperaturas de funcionamiento del sistema hidráulico. Una viscosidad demasiado alta puede provocar un funcionamiento lento y pérdidas de energía, mientras que una viscosidad demasiado baja puede causar una lubricación inadecuada y un mayor desgaste.
Aditivos: Los fluidos hidráulicos suelen contener aditivos para mejorar su rendimiento. Entre ellos se incluyen agentes antidesgaste, inhibidores de óxido, antiespumantes y antioxidantes. Comprender la función de estos aditivos y elegir un fluido con la combinación adecuada puede mejorar significativamente el rendimiento y la longevidad del sistema.
Compatibilidad: El fluido hidráulico debe ser compatible con los componentes del sistema, incluyendo juntas, mangueras y bombas. La incompatibilidad puede provocar que las juntas se hinchen, endurezcan o agrieten, causando fugas y fallos en el sistema.
Temperatura: El rango de temperaturas de funcionamiento del sistema hidráulico es crucial. Los fluidos deben mantener sus propiedades en todo este rango. Por ejemplo, los fluidos sintéticos son más adecuados para aplicaciones a temperaturas extremas debido a sus propiedades estables.
Consideraciones medioambientales: Para aplicaciones en zonas sensibles desde el punto de vista medioambiental, son preferibles los fluidos biodegradables. Reducen el riesgo de contaminación ambiental en caso de fugas o vertidos.
Resistencia al fuego: En aplicaciones con alto riesgo de incendio, como fundiciones o acerías, deben considerarse fluidos resistentes al fuego como soluciones de agua-glicol o ésteres de fosfato para aumentar la seguridad.
Pasos prácticos para seleccionar el fluido hidráulico
Consulte las recomendaciones del fabricante: Empiece siempre con las recomendaciones del fabricante del sistema hidráulico. Estas directrices se basan en pruebas exhaustivas y constituyen un punto de partida fiable.
Analizar las condiciones de funcionamiento: Tenga en cuenta las condiciones de funcionamiento específicas del sistema hidráulico, como la carga, la velocidad, la temperatura y el entorno. Este análisis ayuda a seleccionar un fluido que se ajuste a las condiciones reales de la aplicación.
Realizar pruebas de fluidos: Las pruebas periódicas de los fluidos hidráulicos pueden proporcionar información sobre su estado y rendimiento. Esto puede ayudar a tomar decisiones informadas sobre la selección de fluidos y los intervalos de sustitución.
Tenga en cuenta los requisitos de mantenimiento: Algunos fluidos hidráulicos pueden requerir un mantenimiento o una supervisión más frecuentes. Elija un fluido que se ajuste a las capacidades de mantenimiento y a los horarios de los operadores del sistema.
Conclusión
Seleccionar el fluido hidráulico adecuado es una decisión crítica que influye en el rendimiento, la eficacia y la longevidad de un sistema hidráulico. Teniendo en cuenta factores como la viscosidad, los aditivos, la compatibilidad, la gama de temperaturas, el impacto medioambiental y la resistencia al fuego, los fabricantes pueden orientar a sus clientes para que tomen decisiones con conocimiento de causa. La consulta periódica de las recomendaciones del fabricante del sistema y las pruebas continuas de fluidos garantizan aún más que el sistema hidráulico funcione de forma óptima, proporcionando un servicio fiable y eficiente.
Como fabricante de sistemas hidráulicos, ofrecer una orientación completa sobre la selección de fluidos hidráulicos no sólo ayuda a sus clientes a lograr un rendimiento óptimo, sino que también refuerza su reputación como socio de confianza en su éxito operativo.




